Se tuercen los planes. Hakha (y III)

O como el destino puede cambiar tu vida en cuestión de segundos...


Peter
El bueno de Peter


Peter quiso sorprenderme llevándome a un mirador en el pico de una cumbre. Ibamos en dos motos, el delante y yo le seguía, salimos del pueblo y como a 5 km, se desvía por un camino de tierra y barro y cuando llevábamos menos de 500 metros por ese camino.... Chas! Mi viaje por Myanmar cambió radicalmente.


Un desliz en el barro de la rueda delantera de mi moto cuando circulaba a nada por hora, es decir, despacísimo, hace que en un instante acabe con mi cuerpo serrano besando la tierra birmana. Bueno, un poco de barro no viene mal para la piel, pero una motocicleta de 125 cc. encima de mi rodilla izquierda ya no es tan bueno...

Peter que mira hacia atrás y me ve en suelo, para su moto y alterado corre hacia a mi. Yo atrapada la pierna izquierda soy también incapaz de mover la derecha. El calcetín se ha enganchado con algo pero yo aun no me he dado cuenta, sólo se que no puedo mover ninguna de las piernas. Pienso en la cámara, la llevo dentro de la mochila a mi espalda, aunque el golpe no ha sido fuerte me preocupa eso más que mi estado físico, estoy atrapado debajo de la moto pero no me duele nada.



Tengo sangre en mi mano, pero sólo es un rasguño. El pantalón con barro, mi cortavientos The North Face más falso que un billete de monopoly también está manchado, pero... y ¿mi cámara?


Peter llega, le digo que no puedo desenganchar el calcetín y él lo quita, me libero la pierna derecha, Peter levanta la moto, me pongo en pie y en ese momento empiezo a sentir el dolor en mi rodilla izquierda. Tengo sangre en mi mano, pero sólo es un rasguño. El pantalón con barro, mi cortavientos The North Face más falso que un billete de monopoly también está manchado, y ¿mi cámara?

Abro la mochila, la saco, está intacta, enciende, enfoca, dispara.. todo ok.
Un positivo para Canon.

Le pregunto a Peter por la moto y me dice que está perfecta, sólo se le ha salido la cadena, pero en 30 segundos él se encarga de arreglarlo. Me pregunta si quiero continuar y le digo que si, estamos a punto de llegar al mirador, arranco la moto y seguimos unos cien metros más. Al final no vemos nada porque una densa nube se ha plantado justo donde estamos nosotros creando una fuerte niebla, me bajo de la moto y me doy cuenta que el dolor es cada vez más intenso y que puede que tenga algo más grave, apenas puedo caminar.

 


Cerca de Hakha
Vistas desde la montaña, cerca de Hakha

 

Volvemos al pueblo, Peter circula delante y va despacio, creo que tiene miedo de que me vuelva a caer, aunque en realidad ha sido un infortunio que le puede ocurrir a cualquiera. Durante estos meses en Asia he visto muchos accidentes de motos. Recuerdo dos especialmente, el primero en Saigon, por la noche, conducía una scooter con un pasajero detrás cuando la moto que circulaba en paralelo cinco metros delante de mi con dos personas, se estampa contra otra que venía por la izquierda con tres personas, la sobrepasa y se estampa contra otra moto con otras dos personas que también venían por la izquierda.

En un momento siete vietnamitas en el suelo que sólo Buda sabrá como fue posible que yo pudiera esquivar semejante enjambre de manos, brazos, piernas, motos y fibra hecha añicos que se he había montado a mi alrededor....

 


”-Peter, si cualquier persona te pregunta que me ha pasado, tú di que yo me he resbalado al pisar una piedra mientras iba caminando. No menciones el asunto de la motocicleta, no ha existido ningún accidente en moto, he sido yo caminando. ¿Lo has entendido bien?” -”Perfectamente”


El otro accidente fue muy similar al mío, en SaPa, una chica sola vadeando despacio una corriente de agua que cruzaba la carretera, la moto le patinó y se fue al suelo. Idéntico a lo que me ocurrió a mi.

Pero tengo la sensación que el miedo de Peter no es sólo por si me caigo... me da en la nariz que está preocupado por las consecuencias que puede tener que el único extranjero que hay en Hakha tenga un accidente de moto, y mientras voy pensando en esto Peter me hace una seña para parar y me pregunta si tengo hambre, le digo que no, que lo que necesito es hielo para la pierna, pero que me escuche atentamente lo que le voy a decir... y le explico:


-”Peter, si cualquier persona te pregunta que me ha pasado, tú di que yo me he resbalado al pisar una piedra mientras iba caminando. No menciones el asunto de la motocicleta, no ha existido ningún accidente en moto, he sido yo caminando. ¿Lo has entendido bien?”


-”Perfectamente”



Hakha
De regreso al pueblo.


El dolor de la rodilla me tenía ciertamente preocupado, pero en esos momentos en los que la adrenalina está recorriendo tu cuerpo intensamente, tú capacidad de reacción, de pensamientos, de toma de decisiones, se multiplica, y en unos minutos se me vino a la cabeza las consecuencias que podía tener si las autoridades locales llegaban a enterarse de que el único turista en Chin State había sufrido un accidente en moto.

Con el precedente de provincias cerradas para la seguridad de los extranjeros, sabiendo que en pocos sitios de Myanmar alquilan motocicletas a los turistas, y el poco cariño que el paranoico gobierno birmano siente por los Chin, un hecho como este podía desencadenar determinados acontecimientos como que al pobre Peter se le “cayera el pelo” por llevarme a aquel lugar, o hasta que prohibieran el alquiler de motos para extranjeros como ocurre en otras provincias, o puestos más paranoicos todavía, que volvieran a cerrar Chin State a los turistas hasta la temporada seca.

Creo que Peter me entendió perfectamente, así que descarté la posibilidad de acudir al hospital, realmente tenía dolor, pero me propuse que sólo llamaría la atención acudiendo al médico si la cosa se complicaba.

Peter consiguió hielo en el puesto de pescado del mercado. Fue el primer hielo que vi en Hakha. Un montón de hielo picado en una bolsa que fue directamente a mi rodilla. La pescadera es familia de Peter así que no hubo que dar muchas explicaciones. Mientras el hielo se derretía sentados disimuladamente en la puerta de mi hotel, volvimos a hablar sobre esto. Nada de moto, sólo un resbalón. El hielo hizo su efecto y Peter se marchó a dar sus clases de inglés un poco inquieto. Me prometió una visita a primera hora del día siguiente, por si necesitaba llevarme al hospital. No fue necesario.

Gracias al extenso botiquín que llevo, unos antiinflamatorios, una crema para contusiones y una venda elástica que me inmovilizó la rodilla durante esa tarde y la noche siguiente la cosa no fue a más, pero esto puso fin a mi estancia en Hakha.



Gracias al extenso botiquín que llevo, unos antiinflamatorios, una crema para contusiones y una venda elástica que me inmovilizó la rodilla durante esa tarde y la noche siguiente la cosa no fue a más, pero esto puso fin a mi estancia en Hakha.


Necesitaba reposo y el hotel de Hakha no era el lugar más adecuado, sin internet, sin agua caliente, y a veces hasta sin electricidad... tenía que volver a Mandalay cuanto antes. Además en caso que lo de la rodilla se complicase y necesitase tirar del seguro, Mandalay es un lugar adecuado, Hakha es inviable.


A la mañana siguiente Peter se encargó de comprar el billete de la minivan y cerciorarse de que pasaran a buscarme por mi hotel. Era la última plaza libre.

 

Almorzamos, y se marchó a dar clases, yo preparé mi equipaje a duras penas y a las 13:00h. Peter vino a esperar conmigo a la minivan que me llevaría de nuevo a Mandalay. Nos despedimos con un fuerte apretón de manos y con una sensación de complicidad que rara vez he tenido con otras personas.


Minivan
Interior de la minivan. Esa carretera era la "carretera"


El viaje de vuelta fue más duro que el de ida. Todas las plazas de la minivan iban ocupadas. A la media hora de viaje una de las pasajeras se puso a vomitar, lo cual tampoco es algo muy agradable, apenas podía estirar la pierna y para colmo nuestro chofer era tan excesivamente prudente que el viaje duró tres horas más que el de ida. 18 horas, para unos 350 km más o menos.

 

Por el camino, de madrugada, vimos un autocar averiado en mitad de la carretera, todos los pasajeros estaban agachados/sentados en el suelo, el “tráfico” estaba cortado y al menos una decena de camiones y autocares estaban parados. Nuestra minivan al ser más pequeña consiguió pasar entre las piedras, nos bajamos para facilitar la maniobra y pude tomar estas fotos con el Iphone. Mientras intentaban arreglar las piezas averiadas.



Bus averiado
Avería de un bus, en medio de la nada. Observa la "carretera"
Arrglando la avería
Ingeniería birmana... que no es poca cosa eh!


Me da mucha rabia que por el hecho de que los Chin no compartan la religión budista el gobierno los margine de semejante manera. Tienen cazas de combate de última generación, pero son incapaces de asfaltar la carretera a Hakha, y sales de Chin Estate y las carreteras están cuasi perfectas. Injusticia religiosa.

En este momento estoy en Mandalay con la pierna en reposo. Y en un par de días estaré de nuevo al pie del cañón.

Me espera el Lago Inle, ahí si que han ido miles de españoles anteriormente, pero no me lo quiero perder...




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Comentarios: 8
  • #1

    chelo criado gonzalez (viernes, 19 julio 2013 10:56)

    me encantan tus relatos..me apasionan tus fotos....espero que tu pierna este bien

  • #2

    Susy Expósito (viernes, 19 julio 2013 23:04)

    Gracias por llevarnos a estos impresionantes parajes con tu narración. Es estupendo leer tu blog documentado con tus maravillosas fotografias.
    Deseo que tu pierna mejore.

  • #3

    Tamara y Merche (lunes, 22 julio 2013 15:14)

    Menuda aventura la de Hakha. No creo que nosotras aguantáramos 15 horas (o 18!) en la van.... aun así creo que mereció la pena, no?

    Espero que la rodilla ya esté mejor. A nosotras nos toca volver a España ya...

    ¿Qué tal Inle?

    Un saludo

  • #4

    Tatiana (lunes, 22 julio 2013 21:16)

    Trilogía leída amigo... Apasionante a pesar de que sabía de algún dato del viaje pero leerte es viajar contigo...recuperate bien y cuídate!!! Pasan los días... Tic Tac, Tic Tac... Besotes!!!

  • #5

    Ricardo Santana (jueves, 25 julio 2013 16:12)

    Espero que ya estés "corriendo" de nuevo. Eres un fenómeno. Menuda aventura que te estas haciendo.
    Un abrazo

  • #6

    Grumpy (domingo, 28 julio 2013 18:13)

    Gracias...por compartir de esa manera tus vivencias.

  • #7

    Sergio Díaz (sábado, 03 agosto 2013 19:28)

    Perdonar que haya tardado en contestaros, pero en Myanmar las conexiones a internet son difíciles y una avería del portátil fue la guinda...
    Muchas gracias a todos por vuestros comentarios, de verdad, de corazón... gracias :)

  • #8

    Tamara y Merche (sábado, 03 agosto 2013 23:13)

    ¿Cómo estás? Por tu mensaje deduzco que el portátil bien y tu rodilla también. ¿Donde estás ahora? Nosotras ya en casa y preparando el siguiente viaje. Cuídate y continúa con tu relato y magníficas fotos. Un abrazo