Una noche en tren

Si alguna vez escribiera un libro podría empezarlo diciendo:

“-He visto cosas que vosotros no creeríais...”, pero claro, me acusarían de plagio.


El caso es que no estaría mintiendo. 

Son las 00:14h. estoy sentado en la litera, en un tren nocturno con destino a Lao Cai, frontera con China, muy cerca de SaPa, mi meta final.

El tren se ha detenido en un cruce de vías en medio de ninguna parte, para dejar pasar a otro que venía en sentido contrario, menos mal, porque he visto cosas que vosotros no creeríais, pero no me gustaría contar entre ellas un accidente ferroviario nocturno (ni diurno) en el sudeste asiático...

00:19h. y arrancamos de nuevo. Vuelve a inundarlo todo el sonido a tren. Que bueno ¿verdad?... es un sonido familiar, reconocible por mi yo más profundo. Es un sonido muy alejado de la locura que se desata cada día en las calles de Hanoi, donde debes poner todos tus sentidos en conservar tu integridad, y aun así a punto estás de perderla en varias ocasiones. Al menos yo.

Y en esta noche profunda, mientras escuchaba el traqueteo del tren y miraba por la ventana como pasaban veloz las sombras de los árboles, venía yo pensando en esas cosas que no creeríais. La última, se la contaba a mi mejor amigo y me contestó: “-Venga yaaaaa!”, hasta que tuve que ponerme serio y decirle, “-Oye, que no es coña”. Entonces se dio cuenta que realmente no era un vacile y alucinó. Claro.

 

00:27h. A lo lejos veo tormenta. Me voy al frio, en Sapa en invierno nieva, las nubes se tocan con las manos. Voy a ver si puedo tocarlas con mi cámara.

La luna juega al escondite, a veces se muestra y a veces se esconde, como yo, además hay muchas nubes y crean una atmósfera misteriosa, que cuando la miras a través de una ventana de tren lo parece aun más.



A lo lejos veo tormenta. Me voy al frio, en Sapa en invierno nieva, las nubes se tocan con las manos. Voy a ver si puedo tocarlas con mi cámara.


00:32h. ¿Volvemos a pararnos?

Tengo hambre. Cuando me traslado siempre compro Choco Chics, son unas cookies con pedacitos de chocolate, están ricas. Vienen en caja, doce unidades en bolsitas independientes. Es otro sabor familiar.

00:34h. Sí, nos hemos parado.

Decía que siempre es bueno llevar algo de comer cuando te desplazas. Aquí sabes cuando sales (a veces ni eso) pero nunca sabes cuando llegas, y si el hambre aprieta... las Choco Chics te salvan la vida.

La anciana de la litera de al lado (a la que llamaré Margarita) me ha mirado cuando me he movido para coger la gorra. El aire acondicionado está fuerte y me estaba quedado frio. Es una señora de unos sesenta y pico años, viaja con otra que va en la litera de arriba. (que la llamaré Susana, por ejemplo)

00:40h. reanudamos la marcha.

Decía que si yo he visto cosas que vosotros no creeríais, Margarita y Susana como poco, han debido conocer la Puerta de Tannhäuser... y lo de las naves en llamas más allá de Orión, eso lo doy por descontado. Mujeres Vietnamitas (del norte) que tendrían entre 15 y 25 años años durante la guerra. A estás les han caído bombas muy cerca, estoy seguro... y puestos a fantasear, no me extrañaría que se hubieran hecho la ruta Ho Chi Minh para llevar suministros al Vietcong. Oiga... vaya usted a saber... se lo preguntaría, pero no me entienden.

Sergio, ¿deliras? Os juro que no he bebido....

Bueno, ella me ha mirado, yo le he sonreído, y ella me ha devuelto la sonrisa. Cortesía pura entre personas muy distintas.

Susana antes de dormir ha rezado. Se ha sentado en su litera, ha cruzado las piernas, ha apoyado sus brazos en las rodillas y se ha puesto a musitar algo en voz baja, aunque lo hubiera hecho en voz alta tampoco me habría enterado, pero lo ha hecho en bajito, supongo que para no alterar el armonioso sonido ferroviario que nos envuelve.

A mi se me cerraron los ojos... media hora después los volví a abrir y Susana seguía en la misma postura, musitando. Bueno, ella es feliz así... supongo que se sentirá mejor y le ayudará a dormir, otros por ejemplo nos ponemos a escribir delirios en un blog...

00:53h. Coño!, empieza a hacer frio de verdad, y el tren vuelve a pararse...

Margarita habla en sueños... da igual, no la entiendo, pero es graciosa. Creo que se ha despertado con sus propias voces.

Estornudo. Va a llover. Seguro.

He tenido que ayudar a Margarita a abrir la puerta del compartimento, ella no tiene fuerza y hay que levantar la puerta ligeramente hacia arriba. Supongo que va al baño... y no quiero imaginar que hubiera pasado si yo no estoy despierto para abrirle la puerta....

Antes de partir tuve que ayudarla a abrir dos botellas de agua porque no podía desenroscar el tapón. Está mayor, pero mírala.. viajando con Susana a Lao Cai en un tren nocturno. Olé por ellas. Bueno, Olé no, que no saben lo que es... ¿quizás Chapeaú?

Mi amigo Rafa (Hola Rafa!) fue el último en decirme eso de: “Escribe un libro, tio”. Ay.. pero si a Rafa apenas le he contado nada de mi vida, y eso que le quiero mucho, que conste!...

Margarita vuelve, abre la puerta ella sola (no estaba trabada) y se mete en su litera. El tren sigue parado y es la 01:02h.

Bebo agua. Hace frio pero tengo sed. ¿No es incompatible, no? Arrancaremos en breve, acaba de pasar el expreso de la una. Lleva cuatro minutos de retraso.

 


Pasamos por al lado de una nave industrial enorme, sin ventanas, sin puertas, en ruinas, con maquinaria vieja en el interior, vamos despacio y me da tiempo a verla con la iluminación del propio tren. Es un escenario apocalíptico.


Pues eso, que muchas veces he contado cosas de mi vida a la gente que me rodea, y muchas veces me han dicho que las escriba. Pero no puedo... no puedo hacerlo, porque decepcionaría a muchas personas supongo. Las cosas que nos pasan, al menos a mi, están enmarcadas en un contexto, hay personas que entienden ese contexto y por tanto entienden lo que les cuento, pero habría personas que jamás entenderían el contexto, por ende, no comprenderían jamás el hecho que les contase.


A modo de ejemplo, si os digo que he sido capaz de cambiar el color del mar, pues no me creeríais, sin embargo lo he hecho (y no ha sido un atentado ecológico ni mucho menos). Se que este momento la mayoría estáis pensando que se me está yendo la perola, pero también se, que algunos de vosotros, los que entendéis el contexto, os estaréis partiendo el pecho de risa.


Pues a esto es a lo que me refiero. Y no puedo explicar el contexto para que todo el mundo lo comprenda porque es incomprensible... (joder, a ver si es que se me está yendo la perola de verdad...!!)

01:13h. y estamos de nuevo en marcha.

En definitiva, que no voy a escribir un libro, al menos no para contar mi vida. Igual sí firmo un libro de fotografía... quien sabe.

01:20h. Volvemos a pararnos. Esto ya es de cachondeo creo...

Me la he jugado con el pasaporte y el visado. Estoy desplazándome por Vietnam sin pasaporte porque lo he dejado en Hanoi extendiendo el visado, que previamente en la oficina de inmigración me habían dicho que no podía extender de nuevo, pero que sin embargo en la agencia de viajes me han dicho que sí pero que tardaban una semana en hacerlo y que tenía que aflojar un pastón, supongo que para pagar las distintas corruptelas, en cualquier caso me sale más barato que irme del país y volver a entrar... así que me la he jugado, les he dejado el pasaporte y me largo a Sapa esa semana. Como a mi vuelta por el motivo que sea no me den el pasaporte con el visado renovado voy a tener un serio problema cuando quiera salir de Vietnam.

Bueno, lo de serio... nada que no se resuelva con dólares, claro.

 

Algunos llamarían a esta situación vivir al límite. Para otros es una chorrada. ¿Tú de que bando eres?

01:30h. y seguimos parados. Ahora justo al lado de un tren de mercancías. ¿Vendrá de China? Que miedo...

Venir a Asia me ha abierto los ojos con respecto a China. Vaya mierda de país. Bueno no, el país seguro que es una maravilla, o al menos lo era.... y la cultura china también. Lo que es una mierda es lo que está haciendo con el país el partido comunista Chino. Eso es un atentado contra la humanidad a todos los niveles. Que pena. Y lo malo es que se extienden como un cáncer.

Jefe!! arrancamos o que??

Yo siempre he dicho que el ser humano es un virus. Que somos voraces depredadores de recursos, que nos multiplicamos para seguir devorando el planeta, que lo que tocamos lo jodemos... que vamos a la Luna y no somos capaces ni de traernos nuestra propia mierda, y la dejamos con banderitas, jeeps, y demás objetos inservibles. En fin un virus, y muy letal. Ríete tú del SIDA.... bueno pues los Chinos, son la peor cepa de ese virus. Lo peor de lo peor... bueno... después de....

01:43h. Seguimos parados y hace cada vez más frio, voy a tener que tomar medidas...

 

Justo escribo esto y el tren se mueve. Se han acojonado.

Me como otra Choco Chip para celebrarlo....

 

Pasamos por al lado de una nave industrial enorme, sin ventanas, sin puertas, en ruinas, con maquinaria vieja en el interior, vamos despacio y me da tiempo a verla con la iluminación del propio tren. Es un escenario apocalíptico, buen sitio para unas fotos. Miro el GPS con avidez para localizar el nombre, hasta que me doy cuenta que da igual... jamás pararé por aquí para hacer fotos. Soy un ingenuo, pero me divierto.

Alguna gente me dice que le parece una decisión valiente la mía por viajar sólo. Que ellos no podrían y claro, pienso... que ellos es que no pueden estar solos, pero ni viajando, ni sin viajar! Y es que no es fácil desde luego, bueno, supongo que para unos es más fácil que para otros. Para mi lo es porque la soledad no es un problema, y mucho menos ahora que vivimos en un mundo permanentemente conectado, y si encima tienes un blog en el volcar tus paranoyas pues imagínate...

 

Yo no tengo sensación de soledad. No la he tenido en todo el viaje, o al menos no de manera preocupante. Mucho más sólo me he sentido en casa muchas veces.... y no lo digo como algo malo, al contrario. Para mi estar sólo, a mi rollo, con mis cosas, es muchas veces una bendición. Quizás por eso mismo este disfrutando tanto este viaje...

El caso es que a veces, el corazón te puede... conoces a alguien que le da la vuelta a tu vida, cuando menos te lo esperas, y bueno, pues eso. Ya sabéis de que hablo, ¿a que sí?

02:01h. Llevo casi dos horas escribiendo, me quedan tres y media de viaje y debería dormir algo..

Margarita y Susana roncan.

Me temo que esta va a ser una larga noche....

 

 

09:08h. En mi hotel de Sapa.

Releo lo escrito antes de publicarlo y no puedo dejar de contaros que es lo que hubiera ocurrido si yo no llego a estar despierto cuando Margarita quería ir al baño:

 

A las 05:05h. Una anciana mano me zarandea el brazo sacándome de mi sueño más profundo y me dice en vietnamita: “Por favor, me abres la puerta”

Que maja ella... grrrr... 




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Comentarios: 7
  • #1

    chelo criado (miércoles, 29 mayo 2013 08:27)

    ¡¡¡¡Escribe un libro,tio....!!!!!

  • #2

    ana (miércoles, 29 mayo 2013 13:49)

    Ay Sergi ,me encanta q escribas de madrugada en un tren nocturno

  • #3

    Beat (miércoles, 29 mayo 2013 14:41)

    Me impresionó ver la foto de tu rodilla en la litera con el equipaje al fondo. Pensé en la fragilidad de las cosas y en lo difícil que te habrá resultado esa condensación: la cámara, los zapatos... y poco mas supongo en la maleta. Todavía mas frágil ahora que te se viajando sin pasaporte.
    Y yo que me había sentido reconfortada al leer ciertas intenciones sedentarias!
    No estas solo hermano

  • #4

    Martyn (jueves, 06 junio 2013 09:09)

    Me he meado de risa por tercera vez releyendo esta entrada.
    Lo del color del mar... Buenisimo! XD y me imagino cuantas de esas podrias escribir, que seria yo el que no entenderia que has estado fumando...
    Ya lo decia el agente Smith ,somos un virus , y dudo que tengamos cura como especie. Almenos aun queda quien lo que contagia son sonrisas y emociones

  • #5

    Ma (jueves, 06 junio 2013 12:04)

    Sergio, tu sabes que yo de ti me lo creo todo ya. He sido testigo de los cambios de color del mar y del efecto que producía en terceras personas :), de la cantidad de cosas que podías sacar de tu "bolsillo", así que lo que cuentes por muy increíble que parezca... me lo creo!!.
    La verdad que es un gustazo poder leerte (aunque sea con días de demora) por que nos transmites y nos haces vivir esos momentos.
    Creo que en esa mochila que llevas no solo llevas lo imprescindible, sino también un trocito de cada uno de nosotros que te seguimos.
    Animo y que sigas disfrutando tantísimo!!

  • #6

    Juan (martes, 26 mayo 2015 17:51)

    sergio, son las 23 en hanoi, despues de dos dias agotadores por el caos y el calor, estoy muy cansado pero no puedo dejar de leer tu blog, estoy encantado y enganchado por la manera en que describis los lugares las situaciones y las personas, gracias, solo eso, beneficio que nos permite el blog para con los escritores

  • #7

    Sergio Díaz (martes, 26 mayo 2015 21:29)

    Gracias Juan, que bonito halago. Me alegro que te guste y espero que estés disfrutando mucho del país