Dragolandia

Eran más o menos las nueve de la mañana, el autobús llevaba una hora y pico circulando por una infame carretera, plagada de baches y de camboyanos que iban y venían en sus motos y bicicletas.


El conductor no dejaba de hacer sonar el claxon, lo que impedía dormir a todos los pasajeros excepto al de mi izquierda, que ataviado con la perenne mascarilla de hospital bamboleaba su cabeza en cada bache haciendo peligrar mi integridad física de tal forma que agradecí al conductor haberme despertado con el maldito claxon.

Después de un buen rato de esquivar una y otra vez la cabeza de mi compañero de viaje y de que mi apaño a lo MacGiver en el eyector de aire acondicionado estropeado no funcionase, no pude aguantar más el frio que me llegaba directamente al pecho a una temperatura sorprendentemente baja, así que opté por dejar de imitar a mi héroe televisivo de la infancia y abrigarme, que yendo a donde me dirigía no estaban las cosas para ponerse enfermo.

La operación parecía sencilla, sólo tenía que ponerme de pie, sacar una camiseta de manga larga de la mochila, ponérmela y volver a sentarme... claro, he dicho "parecía", pero las cosas nunca son lo que parecen, porque en medio de esta operación había frenazos, saltos, cabezas voladoras y.... Fernando Sánchez Dragó.

 

Sí, sí habéis leído bien, allí estaba el hombre, justo dos asientos detrás del mío, tecleando a diestro y siniestro en un pequeño portátil como si no fuera a haber un mañana. Me dio la sensación que estaba en su mundo particular, dónde ni había baches, ni temperaturas extremas, ni cabezas voladoras enmascaradas... él ahí, feliz en su mundo, y yo de pie, en medio del pasillo de un autobús camboyano, con un frio del copón, con una manga metida en la camiseta y la otra no y con la cabeza asomando a medias. Por un momento llegué a pensar si aquello era real o no....



Y allí estaba Fernando Sánchez Dragó, justo dos asientos detrás del mío, tecleando a diestro y siniestro en un pequeño portátil como si no fuera a haber un mañana.


Suerte la mía, yo sabía quien era él, pero él ignoraba quien era yo, de hecho creo que ignoraba todo lo que se saliera de su pantalla, y es que cuando un creador está afanado en su creación el nivel de concentración es tan grande que a veces te olvidas de todo lo que te rodea. ¿A vosotros no os pasa?

Esa circunstancia me daba un margen de actuación, así que pude planear mi abordaje al señor Dragó de forma estratégica... ¿que le digo? ¿como se lo digo? ¿cuando se lo digo? Porque claro, estando rumbo al profundo sur camboyano a tan sólo un asiento de distancia de una eminencia como este hombre hubiera sido del género tonto no haber cruzado unas palabras con él, al fin y al cabo éramos los únicos españoles en aquel autobús, aunque... pensándolo bien... creo que nos unía más el idioma que nuestro patriotismo.


Lo tenía planeado todo, así que en la primera (y única) parada que hizo nuestro autobús, lo perseguí... hasta que me di cuenta que el buen señor iba a los baños públicos, entonces me paré y me dije: "Sergio, estás persiguiendo a Sánchez Dragó y te lleva directo a unos apestosos urinarios de una infame carretera camboyana... ¿que coño haces?"

 

Cambio de estrategia radical. Lo abordaría a la salida... pero sin darle la mano, que allí no había lavabos.


Así que después de perseguirle con la mirada cual lince acecha a su presa, me abalancé sobre él y le solté la frase que había estado repitiendo en mi cabeza durante la última media hora. Estaba seguro de mi éxito, y le espeté:
"-Lo que menos podía imaginarme yo cuando planeé este viaje es que iba a compartir autobús con Sánchez Dragó" 
Lo tenía todo tan previsto... el factor sorpresa jugaba a mi favor... era la frase perfecta con la que pasaría a la posteridad, como aquella de "-El señor Livingston, supongo" o incluso la del pequeño paso para el hombre, etc... 


Pues resulta que el factor sorpresa en un hombre de 76 años es menos factor y menos sorpresa de lo que yo me imaginaba.... resulta que mi frase tan meticulosamente meditada durante 30 largos minutos, para un hombre que ha escrito millones de frases meticulosamente meditadas es cualquier cosa menos ingeniosa... así que pasados 0,2 segundos, me contesta: "-Pues podías haberlo imaginado, porque yo siempre estoy viajando por aquí".

Tain!!... tocado y hundido.

Ya estábamos cada uno en su lugar... yo acababa de hacer el tonto y aun no había meado, y él estaba en su terreno, yo llevaba dos camisetas puestas y él me había desnudado con diez palabras.... vale, y ahora que???

Pues aquí es dónde sale el auténtico Sergio, el que se sabe manejar en las distancias cortas, el que no tiene 76 años de experiencia pero tiene 46 muy curraditos, y el que gracias al cielo, llevaba una temporada siguiendo el blog de Fernando Sánchez Dragó, lo cual me permitió felicitarle por el nacimiento de su hijo... hablar de las bondades del parto en casa, que compartieron mi hija y su mujer por las mismas fechas, o comentar acerca de Birmania, de sus libros, de nuestro próximo destino, de la comida, de la situación en España, del ERE de Telemadrid... en fin, de las cosas que hablan dos personas maduras que se encuentran en una (ya he dicho "infame"??) carretera a 12.000 kms de su ciudad natal.



Ya estábamos cada uno en su lugar... yo acababa de hacer el tonto y aun no había meado, y él estaba en su terreno, yo llevaba dos camisetas puestas y él me había desnudado con diez palabras.... vale, y ahora que???



Y he de agradecer todos los consejos que me dió, todos acertadísimos. El Kimli, restaurante de Kep de exquisita calidad para los estándares camboyanos, con sus cangrejos y calamares sin parangón y sus vinos australianos (mejores que los españoles a su juicio), la entrada de su blog acerca del visado a Birmania, perfecta para mi que tengo a Birmania en el punto de mira!!. "Les Mangliers", Guesthouse en Kampot que no hay que perderse si estás unos días por aquí... en fin, experiencias que una persona viajada como es él pueden hacer más fácil la vida de cualquiera que esté en circunstancias como la mía, así que desde mi pequeña tribuna GRACIAS por haberse cruzado en mi camino Don Fernando!


Y mi manera de demostrar ese agradecimiento ha sido ofrecerle mis fotografías para decorar su Blog "Dragolandia"en el diario El Mundo, ya que él no es que no lleve cámara de fotos a cuestas, es que no lleva ni móvil... y bien que hace!.

Actualmente Sánchez Dragó está viajando por el sudeste asiático, recorriendo los mismos países que yo y contándolo en su blog, con la ventaja de que nada es nuevo para él pues conoce bien la zona desde hace muchos años. Os recomiendo a todos seguirle en su blog, pues aparte de la exquisitez de sus palabras, su manera de contarlo es tan peculiar como él mismo.

Liberar vuestras mentes de prejuicios hacia un personaje que a veces provocador, a veces quisquilloso y las más de las veces vilipendiado sin mucha razón, os aseguro que en la corta distancia es un placer compartir con él un buen rato.


Fotografía publicada en el blog "Dragolandia" de Fernando Sánchez Dragó, en el diario El Mundo el 18/enero/2013
Fotografía publicada en el blog "Dragolandia" de Fernando Sánchez Dragó, en el diario El Mundo el 18/enero/2013


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Comentarios: 3
  • #1

    Isa Mg (viernes, 18 enero 2013 13:47)

    Sergio!!!Enhorabuena por estas Magnificas Imagenes q nos regalas...Sencillamente Espectaculares...Y no Solo te Felicito x tus "clicks"...Te felicito doblemente por tu forma de Expresar y Compartir El viaje con Los Lectores..Sabes Contar Muuuuy Bien y eso sin duda nos "engancha" a es

  • #2

    chelo (viernes, 18 enero 2013 13:49)

    servidora no se va a liberar...ya que no es por perjuicios..este señor en directo se iba de un país de analfabetos ya que ganaba la democracia, el voto daba ganador a un partido que no era el suyo,..este señor y digo señor porque me da la gana ya que no es por merecimiento, ha dicho frases no provocadoras , no, sobre la mujer..simplemente repugnantes..ya que no solo son frases vive también buscando en esos lugares mujeres "sencillas"..de esas un hombre le hace el honor de hacerla su hembra..que no su compañera....como diría el Serrat.."entre estos tipos y yo hay algo personal"....Ahora Sergio me ha encantado ver tu foto ahí...estamos muy orgullosos de vos....

  • #3

    Ricardo (viernes, 18 enero 2013 14:59)

    Que guapo tu "tain", es lo que tiene intentar abordar(pretendiendo no caer en lo banal o estúpido) a un tío de su experiencia. Que luego, dicha expericencia, la utilizara bien o mal, pero tiene vivencias que me encantaría haberlas tenido yo. Ami particularmente que me he acercado al personaje, me atrae su sabiduría, aunque en demasiadas(por como me cae) ocasiones mete la pata.
    Me imagino la de cosas que se te habrán quedado en el tintero, que hubieras querido que compartiera contigo. Porque como bien dice Drago, lo normal es que este por esa parte del mundo.
    Tu viaje, se va llenando de fotos(esas las esperabamos con los ojos de un niño antes de abrir los regalos de reyes) y de vivencias(estas me gusta leerlas).
    Siga usted su camino Don Sergio y cuente, cuente, cuente