Bangkok, parte 2

Quería escribir esta segunda entrada de Bangkok después de haberme marchado de la ciudad, porque pensaba que así mi idea de ella estaría mucho más conformada... pero no he podido evitarlo y lo quiero contar ahora.


Bangkok es, impresionante, fantástica, maravillosa...la hostia!

Desde hace un par de días, camino por las calles con una sonrisa que me llega de oreja a oreja, los Thai deben pensar que soy un "farang" colgado y sí, ciertamente, esta ciudad me está "colgando".


Ayer fue la fiesta de Loy Krathong, y la gente estaba especialmente contenta, tanto que el buen rollo se sentía en el ambiente, te inundaba aunque no quisieras, las calles olían a la pólvora de los petardos, los niños estaban contentos porque sus padres los llevaban al rio a hacer ofrendas por la noche, cuando lo normal es que los lleven a la cama a esa hora, sin embargo, hoy era un día especial, iban a darle de comer a los peces!, iban a cenar fuera de casa! iban a ver fuegos artificiales!... los niños estaban emocionados!!.

Yo también.

Loy Krathong

Pero no es el Loy Krathong, es la gente en si, no tienen malicia, son nobles, ejemplo: cogí un mototaxi, acordamos 40 THB, al final llegamos a la calle a la que iba, pero yo quería que me dejase en la otra punta de la calle, como había mucha gente y no se podía pasar me descontó 10 THB.... y lo hizo a iniciativa propia.

Son esos pequeños gestos los que te hacen sentir en un mundo diferente, la guía Lonely Planet lo explica muy bien:

"Porqué algunos extranjeros que llegan a Tailandia se quedan para siempre?
Pues sencillamente porque los Tailandeses los tratan como a súper estrellas"

Así es.

Creo que en España tenemos que aprender mucho de como tratar al extranjero, y Tailandia es un buen ejemplo.

Una de las cosas que más me gusta hacer es perderme por las calles, me he metido en callejones que daban auténtico miedo y lo he hecho muchísimo más tranquilo que si estuviera en Madrid o Barcelona. Sin embargo, no he visitado casi ninguno de los sitios típicos que todo el mundo viene a ver... y no me importa en absoluto.


He descubierto pequeños templos de barrio que son verdaderos reductos de paz y que sorprende que estén en una ciudad trepidante como esta. He hablado con monjes, con comerciantes, con gente que estaba sentada en la puerta de su casa, he jugado con Mr. Potato tuerto y Buzz Lightyear con unos niños a las faldas de Wat Saket (y no he subido a verlo)... y estoy encantado de la vida!

Bangkok aúna la ciudad ultramoderna con las tradiciones milenarias, con sólo doblar la esquina, es pasar de los neones de colores a la luz de las velas y el olor a incienso en pocos segundos, y ese contraste es difícil de digerir para una mente europea como la mía. Quizás esa magia, ese no comprender que es lo que pasa a mi alrededor es lo que hace a esta ciudad tan misteriosa, quizás sea eso lo que te atrapa.

Cuando llegué aquí no sufrí ese "impacto" que te produce Bangkok del que tanto habla la gente, creo que porque el viaje a Hong Kong del año pasado me "vacunó" en ese sentido. El impacto lo estoy teniendo ahora que ya (más o menos) se manejarme por la ciudad, es ahora, cuando empiezo a apreciar los detalles de sus calles, de sus comercios, de sus edificios, de sus gentes, y ese impacto es el que no me deja pensar con claridad con respecto al asunto fotográfico... bueno, eso y la falta de concentración por la ausencia de nicotina en mi cuerpo...

Ya me quedan pocos días aquí, y se que voy a echar de menos esta ciudad. Me quedan muchas cosas por ver, pero no me importa, a lo largo de mi estancia en Asia se que tendré que volver a Bangkok en varias ocasiones, de hecho, estos días aquí ni siquiera estaban en los planes iniciales, así que me los he tomado como un regalo y me ha venido perfecto para tomar el pulso a esta parte del mundo.. y para quitar el óxido a mis piernas, dicho sea de paso.

 

Lucha por cumplir tus sueños. Merece la pena.



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Comentarios: 9
  • #1

    Víctor Castro (viernes, 30 noviembre 2012 13:43)

    He leído esta entrada en mi habitación y al terminar giré la cabeza a mi alrededor con los ojos cerrados y pude oler el incienso, pude ver a los niños corriendo y toda la habitación estaba llena de gente: Estaba en Bangkok!!

  • #2

    Sergio Díaz (viernes, 30 noviembre 2012 15:05)

    Conociendote como te conozco yo se que a ti te encantaría, Victor.
    Ah, por cierto... esto SI es el paraíso de las falsificaciones!... y aquí no se cortan un pelo, están por todas partes!

  • #3

    Beat (viernes, 30 noviembre 2012 21:27)

    ¡Animo con lo de la nicotina, tu puedes!...y cuidado con la confianza, dicen que cuando ya te sientes confiado al volante es cuando mayor es el riesgo de accidentes.

  • #4

    Sergio Díaz (sábado, 01 diciembre 2012 02:42)

    Confiado? jajaja, ojalá estuviera en esa fase!... que va, todavía estoy en la fase de "En el próximo 7 Eleven que vea me compro un paquete de tabaco".
    También te digo una cosa... si no es porque estoy aquí hubiera sido impensable estar 10 días sin tabaco.
    Vine con el firme propósito de dejarlo, y me está costando horrores!!!

  • #5

    Alonso (sábado, 01 diciembre 2012 12:33)

    Tampoco te preocupes por no estar centrado para la fotografía, porque si sigues empapándote de sensaciones, de emociones, de ilusiones, y las sigues plasmando como lo haces, por lo menos conmigo consigues que sin tener una de tus geniales fotos delante, consiga ver con la misma nitidez esas escenas que nos cuentas con tanta pasión y sentimiento. Además consigo también hasta olerlas y oírlas. Sigue caminado y sigue sin fumar, pero no dejes de contármelo por favor, y las fotos ya irán apareciendo. Un abrazo desde el campamento base en Tenerife amigo.

  • #6

    Julia Geb (lunes, 03 diciembre 2012 19:40)

    Sergio, estoy totalmente de acuerdo con Alonso....escribes tan bonito, que no hace falta ninguna fotografía. Me lo estoy imaginando perfectamente: ruidos, olores, sensaciones...Simplemente me encanta como escribes. Vamos, te propongas lo que te propongas: fotos o escribr una novela, seguramente será un éxito. A mí ya me tienes más que enganchada! Sígue así y DISFRUTA!

  • #7

    Elisa (domingo, 09 diciembre 2012 19:32)

    Estoy con Alonso. Las fotos irán apareciendo. Sergio, piensa que el cigarro es solo un minuto, solo dura eso, un pequeño minuto en la inmensidad. Aunque te lo dice una fumadora empedernida que dejó de fumar por culpa de una venita que se rompió y a la que le sigue gustando ese olor... bueno vamos a dejarlo. Nos encanta que nos cuentes esas historias. Parece que Bangkok es bullicio. Pero ¿hay miseria? ¿hay explotación? ¿Cómo vive la gente?

  • #8

    Juan Lopez Septiem (martes, 16 abril 2013 11:20)

    Estoy mirando tu blog y me esta gustando mucho, sigue asi.
    Saludos

  • #9

    Sergio Díaz (martes, 16 abril 2013 13:11)

    Muchas gracias a todos por vuestros comentarios!